Quiero hacer P-5

Cuesta saber cuáles son los mejores años de nuestra vida. Y aún más predecirlo antes de vivirlos. Sólo podrías saberlo a posteriori, en función de cómo te han ido. Y tampoco es del todo objetiva, porque por suerte la memoria es traicionera, mitifica algunos periodos y olvida otros, para hacer nuestra historia más soportable. Sin embargo, me atrevo a generalizar, y afirmó que los mejores años de nuestra vida son los 5, 6 y 7 años. Y, si me hacéis afinar, diré que el curso con más opciones de ser feliz es P-5. Los bebés…

Entusiasmo sospechoso

Estamos en un país abstencionista y desencantado, donde se supone que los jóvenes tienen que estar desmotivados. Que algunos de ellos se dediquen a educar a nuestros pequeños gratis y con tanto entusiasmo es muy sospechoso. Son unos seres extraños, de entre 18 y 25 años que se llaman monitores, o escoltas. Los reconoceréis porque pringan todas las tardes de sábado montando gyncanas, pierden fines de semana haciendo excursiones y malgastan la Semana Santa entera y quince días en julio yendo de campamento. Y todo sin cobrar nada y con una pasión que no puede…

Los mejores reyes de mi vida

Cenábamos pronto, a las 7 de la tarde, y había épocas en que mi padre bajaba después de cenar al taller para acabar los trabajos que tenía pendientes. Yo a veces le hacía compañía y curioseaba, siempre después de hacer los deberes. Tenía muy claro que de mayor sería carpintero, como él, como mi abuelo y como mi bisabuelo. Estaba orgulloso de tener un padre artesano que sabía hacer puertas, ventanas, mesas, sillas y muebles a medida. Aquel diciembre el hombre estaba estresado por un encargo: una mesa de ping-pong que le había pedido un…

Urgencias

En pocos lugares aprendes tanto y tan deprisa sobre la vida como en urgencias. Lástima que el requisito sea tener que ser parte implicada. Si no fuera por este detalle tan molesto, ir sería incluso recomendable. Aprendes que, aunque el nombre presuponga velocidad, en urgencias lo primero que tienes que ejercitar es la paciencia. La única manera de no tener que hacer tres horas de cola es que tu caso sea el más grave de todos. Y no es una opción muy deseada. Esperar es, literalmente, un mal menor: quiere decir que allí hay males…

Ni papanatas, ni paranoicos

Un signo del milenio es el triunfo mediático de los extremos. En la sociedad del destacar a cualquier precio, la normalidad es aburrida. Se imponen los friquis y los fachas, porque la extravagancia es lo que mejor se cotiza en la tele. Donde sí que me inquieta la tendencia abusiva al extremismo es en la educación. Como cada día tengo más claro que educar requiere una actitud, un estado de ánimo y una hoja de ruta, me alarma descubrir dos polos opuestos, en los que nos movemos los padres en cuestiones conflictivas, de las que…

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