Ni papanatas, ni paranoicos

Un signo del milenio es el triunfo mediático de los extremos. En la sociedad del destacar a cualquier precio, la normalidad es aburrida. Se imponen los friquis y los fachas, porque la extravagancia es lo que mejor se cotiza en la tele. Donde sí que me inquieta la tendencia abusiva al extremismo es en la educación. Como cada día tengo más claro que educar requiere una actitud, un estado de ánimo y una hoja de ruta, me alarma descubrir dos polos opuestos, en los que nos movemos los padres en cuestiones conflictivas, de las que…

Please Add Widget