Estamos en un país abstencionista y desencantado, donde se supone que los jóvenes tienen que estar desmotivados. Que algunos de ellos se dediquen a educar a nuestros pequeños gratis y con tanto entusiasmo es muy sospechoso. Son unos seres extraños, de entre 18 y 25 años que se llaman monitores, o escoltas. Los reconoceréis porque pringan todas las tardes de sábado montando gyncanas, pierden fines de semana haciendo excursiones y malgastan la Semana Santa entera y quince días en julio yendo de campamento. Y todo sin cobrar nada y con una pasión que no puede…